domingo, 14 de octubre de 2012

Me acuerdo de ti, pasado.


Es increíble, a veces llego a pensar que soy una estúpida melancólica o simplemente una tonta soñadora, o mejor, las dos cosas a la vez...
Hoy he recibido una llamada de Madrid y mi corazón ha empezado latir con más fuerza, ese latido solo podía significar algo. El miedo me ha recorrido el cuerpo y me he acordado de ti. Evidentemente no lo he cogido, he terminado la noche hablando de ti con una buena copa de ginebra. Muy triste.
Sí, aunque no te lo creas, todavía estás en alguna conversación cotidiana, a veces, todavía me acuerdo de ti incluso me pregunto cómo estarás. Lo cierto es que después de todo, no te guardo rencor, he llegado a la conclusión de que nuestra relación no tenía ningún sentido, además hace años ya. Éramos personas realmente incompatibles a pesar de la cantidad de años y experiencias que vivimos juntos. Relativizando la melancolía, me he dado cuenta que había muchas cosas en ti que me rechinaban, que chocaban con mis valores más básicos y que además, tras pillarte en más de una mentira, mi desconfianza empezó a ser un lago que nos separaba, imposible de saltar, puesto que si algo odio en esta vida es eso, que me mientan, me engañen y me utilicen.

Con la distancia de por medio, efectivamente sé que fuiste una persona tóxica para mí, que te aprovechaste de todo lo que pudiste sacarme, dejando de lado la parte económica (que efectivamente chupaste del bote todo lo que pudiste y más) me absorbiste toda mi energía positiva, conseguiste hacerme creer una mentira y es que realmente nunca me viste como esa amiga especial por la que serias capaz de cualquier cosa, como lo eras tú para mí. Al aprovecharte de mi buena fe, conseguiste que ya a día de hoy, no me fíe de nadie, no crea en la amistad desinteresada y lo que es peor, no tengo ganas de volver a creer en personas ajenas a mí y darles un voto de confianza, porque las probabilidades de que sean un nuevo fiasco, gracias a personas como tú, es de casi de un 99%. Es injusto decir todas estas cosas, sin recordar que aunque pocas/os tengo personas de mi confianza que me han desmostado a lo largo de los años, a pesar de no prestarle toda la atención que se merecían, por ocuparme de ti, que realmente sí merecen la pena, ellas saben quienes son, pero efectivamente son muy pocas, con una mano me sobran dedos para contarlas, es triste, pero es así.

Tanto ha llegado a preocuparme este tema que he llegado a plantearme un millón de veces si el problema era mío, si podía o no tener la culpa de mis desengaños... Probablemente tenga un porcentaje de culpa alto, sin duda, pero por otro lado, creo que parte de esa culpa, es mi mala elección a la hora de abrirme a las personas equivocadas, si eligiera mejor, probablemente las posibilidades de llevarme una desilusión, serian mucho más bajas que las que han sido en los últimos tiempos.

En fin, sólo espero que todo te vaya bien, que encuentres personas a las que seguir chupando lo que te dejen (es tu "modus operandi" casi "modus vivendi") y espero que algún día te lleves un buen chasco y aprendas de una puñetera vez que las personas también sentimos, también nos desengañamos y que muchas de tus actuaciones egoístas por naturaleza, pueden traer consigo consecuencias graves a las personas de las que te has aprovechado.

 


Vive tu vida, deja de intoxicar a los demás y dedícate

a ser feliz con lo que tienes

y no con lo que te gustaría tener.