lunes, 24 de enero de 2011

Leer con atención...

Para Adultos Contemporáneos pseudo-intelecto-neuro-hipocondríacos... Es decir: nosotros...



Dicen que todos los días tenemos que comer una manzana por el hierro y un plátano, por el potasio. También una naranja, para la vitamina C, medio melón para mejorar la digestión y una taza de té verde sin azúcar, para prevenir la diabetes.
Todos los días hay que tomar dos litros de agua (sí, y luego mearlos, que lleva como el doble del tiempo que llevó tomárselos).
Todos los días hay que tomarse un Activia o un Yogurt para tener 'L. Cassei Defensis', que nadie sabe qué mierda es, pero parece que si no te tomas un millón y medio todos los días, empiezas a ver a la gente como borrosa.
Cada día una aspirina, para prevenir los infartos, más un vaso de vino tinto, para lo mismo. Y otro de blanco, para el sistema nervioso. Y uno de cerveza, que ya no me acuerdo para qué era. Si te lo tomas todo junto, por más que te dé un derrame ahí mismo, no te preocupes pues probablemente ni te enteres.
Todos los días hay que comer fibra. Mucha, muchísima fibra, hasta que logres defecar un sweater. Hay que hacer entre cuatro y seis comidas diarias, livianas, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado. Haciendo un pequeño cálculo, sólo en comer se te van como cinco horitas.
Ah, después de cada comida hay que lavarse los dientes, o sea: después del Activia y la fibra los dientes, después de la manzana los dientes, después del plátano los dientes... y así mientras tengas dientes, sin olvidar pasarte el hilo dental, masajeador de encías, buche con Plax...
Mejor amplía el baño y mete el equipo de música, porque entre el agua, la fibra y los dientes, te vas a pasar varias horas por día ahí adentro.
Hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuno. Te quedan tres, siempre que no te agarre algún imprevisto. Según las estadísticas, vemos tres horas diarias de televisión. Bueno, ya no puedes porque todos los días hay que caminar por lo menos media hora (dato por experiencia: a los 15 minutos regresa, si no la media hora se te hace una).
Y hay que cuidar las amistades porque son como una planta: hay que regarlas a diario. Y cuando te vas de vacaciones también, supongo. Además, hay que estar bien informado, así que hay que leer por lo menos dos diarios y algún artículo de revista, para contrastar la información. ¡Ah!, hay que tener sexo todos los días, pero sin caer en la rutina: hay que ser innovador, creativo, renovar la seducción. Eso lleva su tiempo. ¡Y ni qué hablar si es sexo tántrico!! (al respecto te recuerdo: después de cada comida hay que cepillarse los dientes!).
También hay que hacer tiempo para barrer, lavar la ropa, los platos, y no te digo si tienes perro u otra mascota... ¿hijos?!
En fin, a mí la cuenta me da unas 29 horas diarias. La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez, por ejemplo: Te duchas con agua fría y con la boca abierta así te tragas los 2 litros de agua.
Mientras sales del baño con el cepillo de dientes en la boca le vas haciendo el amor (tántrico) parado a tu pareja, que de paso mira la TV y te cuenta, mientras barres. ¿Te quedó una mano libre? Llama a tus amigos. ¡Y a tus padres!! Tómate el vino (después de llamar a tus padres te va a hacer falta). El Yakult con la manzana te lo puede dar tu pareja mientras se come el plátano con el Activia, y mañana cambian. Y menos mal que ya crecimos, porque si no nos tendríamos que clavar un Danonino Extra Calcio todos los días.
¡Úuuuf! Pero si te quedan 2 minutos, reenvíale esto a los amigos (que hay que regar como las plantas) mientras tomas una cucharadita de All Bran, que hace muy bien... Y ahora te dejo porque entre el yogur, el medio melón, la cerveza, el primer litro de agua y la tercera comida con fibra del día, ya no sé qué estoy haciendo pero necesito un baño urgente. Ah, voy a aprovechar y me llevo el cepillo de dientes...




...

¿El amor es un invento del marketing?



He visto un anuncio de Carrefour donde anunciaban su preocupación por los alimentos naturales y el medio ambiente, esto que tan de moda está, últimamente con el desarrollo de I+D de las empresas. En dicho anuncio aparece un tío con cara de rancio, donde una voz de "off" explica que es un tipo muy inteligente que no tiene dos dedos de frente, que tiene mil, que el fútbol le parecen nada más que 22 tíos corriendo detrás de un balón y que además considera que el amor es un invento del marketing. Bien, todo esto transcurre mientras el tío se lava las manos en una cocina absolutamente impoluta. Con un rictus serio y algo maduro tras abrir la nevera perfectamente ordenada, saca un yogur de la marca blanca de dicha empresa y comienza a comérselo como si se lo fueran a quitar... Eso sí, la cara de rancio sigue con ella en todo el "spot".


Bien, os cuento todo esto porque me quedé bastante rayada, llevo una semana dándole vueltas a ese anuncio y concretamente a esa frase “el amor es un invento del marketing”. Esta frase que viene de la definición de un supuesto tío inteligente con tantos dedos de frente, realmente me hizo reflexionar. Si es verdad que siempre nos han vendido en la sociedad en la que vivimos, y desde bien pequeños cuando mamá o papá nos leían los cuentos de Disney, antes de irnos a dormir, que el amor es como el culmen de cualquier persona a cierta edad. Encontrar ese príncipe azul con el que debes casarte, irte a vivir con él y tener hijos. Menos mal que el orden de estas 3 cosas tan importantes, han ido variando sin causar demasiados estragos, al menos ya últimamente, en el siglo XXI donde vivimos, pero vamos, que se resumiría en eso.

¿Qué ocurre si al final ni encuentras el puto príncipe azul (que es bastante probable viendo cómo está el mercado y el miedo al compromiso que hay, bastante generalizando entre la población masculina)? ¿Debes de quedarte con el primer papanatas de tres al cuarto que se fije en ti para entrar dentro del Canon que se nos vende, aunque realmente no sea lo que buscas?¿O es que realmente es algo que nos han metido en la cabeza porque desde siglos ancestrales, el ejemplo de familia perfecta es ésa?¿Por miedo a la soledad?¿Por miedo a romper moldes y decidir en cada momento lo que quieres y como lo quieres y si por algún casual no das con ello, decidir tomar otro camino?¿Acaso no somos libres para decidir ni siquiera eso?...

Sin duda me surgen un millón de preguntas, y tras analizar el anuncio, que he de reconocer, que tras escuchar la frase de "el amor es un invento del marketing" me he quedado algo extasiada, he de confesar, que tras un simple análisis, puede que no esté demasiado mal encaminado. Supongo que el amor es algo que no se debe querer sentir, sino que se siente sin querer, y si por lo que sea, eso no ocurre, ¿Acaso se acabó la felicidad sentimental para ti? ¿No hay nada más?... Creo que es un pensamiento algo limitado el que nos propone la sociedad cuando, a cierta edad, y especialmente en las mujeres, sigues soltera y sin compromiso, parece como que ya has perdido toda posibilidad de encontrar ésa persona que te llene (no hablo de mi caso, aun me siento y creo ser muy joven) pero lo veo en mujeres de 40, 50, 60 años... ¿Quizás han dedicado su vida a centrarse en otras cosas y no han tenido tiempo de detenerse a encontrar ése príncipe azul del que enamorarse?¿O quizás nunca les llego?¿O fracasaron en sus matrimonios?¿ O después de 50 años de matrimonio, el tío se pira con una treinteañera...? Vete tú a saber...

En cualquier caso, creo que la obligación de sentirse enamorado sí que puede ser producto o invento del marketing, no hay más que ver la cuasi obligación de la sociedad, en tener pareja para poder celebrar el día de los enamorados, los aniversarios, y demás festividades que sin duda benefician y mucho, a los grandes almacenes, porque cuando tienes pareja, y no tienes un detalle en esos días, además parece que eres hasta un poco rancio... Así de que alguna manera, te están obligando psicológicamente a que gastes en esos días porque se supone que estás enamorado... Tiene huevos la cosa...

Creo que los detalles hay que tenerlos a diario, especialmente si se está enamorado de verdad y se quiere cuidar de esa persona por mucho tiempo y no tiene por qué ser exactamente ninguno de los días estipulados en nuestra sociedad, para tal asunto.

Dejo en el aire esa pregunta ¿Tendrá algo de razón, esto de que el amor (como siempre nos han enseñado que significa y que es el amor en esencia) puede ser invento/producto del marketing, que mueve nuestras vidas, nuestros hábitos de consumo y de alguna manera dirige nuestras conductas a todos los niveles (eso sí que está científicamente demostrado, no me lo invento yo, en mayor o menor medida a cada uno, pero desgraciadamente no dejamos de ser marionetas del marketing)?¿Llegará también a meterse en un terreno tan personal y tan interior en nosotros como es el amor? ...

Ahí lo dejo... ¡Suerte!