jueves, 29 de septiembre de 2011

Stop agorafobia...

Llevo un tiempo desaparecida buscando soluciones a mi problema, alguna ayuda y me encontre con un grupo en el facebook. Este grupo se llama "Stop agorafobia", el nombre del grupo me gusto y la gente más. Hasta el día de hoy me paso todos los días leyendo historia tras historia de gente que sigue luchando para salir de la enfermedad, otra que ha salido y otras como yo que no saben en que etapa se encuentran. Hubo una historia en particular que me encanto, justamente es el creador del grupo y el que ha sacado hacia delante la asociacion contra la agorafobia.

"Como podréis imaginar, conozco un montón de casos de agorafobia pero, por supuesto, el que mejor conozco y os puedo narrar es el mío, intentaré condensar el relato… Espero que pueda serviros de ayuda...

Empezó un día de Nochevieja y estuve hasta el mes de abril completamente aterrado y perdido. Pensé que los mareos y la cefalea (que era constante e insoportable) eran producto de una contracción cervical en un primer momento, posteriormente que era algún problema del oído interno y finalmente convencido que era algo más serio (incluso me hice un TAC). Imagínate lo asustado que estuve, cada vez que salía a la calle creía que me caía al suelo. Pero no sólo por la calle, más adelante me agobiaba viajar en coche, autobús, metro, avión, entrar en grandes almacenes. Volvía a casa casi todos los días llorando por impotencia, porque no sabía que me ocurría.

Empecé a sospechar en la agorafobia porque cuando estaba en alguna casa, en mi despacho o inmuebles cerrados las sensaciones iban desapareciendo. Pero necesitaba que algún profesional me lo corroborara y, más difícil, me convenciera. Y, efectivamente, un gran psiquiatra me lo diagnosticó sin pestañear.

Empecé un tratamiento con ansiolíticos y antidepresivos que me dejaron durante un mes completamente KO. Y aquí empezó mi lucha personal cara a cara contra la agorafobia. Fui dejando la medicación poco a poco y no volví al psiquiatra. ¿Es la agorafobia realmente un trastorno psicológico? Lo comprobaría sin ninguna ayuda. Si era así, yo sería más fuerte que mi subconsciente y me juré que nunca más escaparía corriendo a un lugar seguro o que jamás volvería a casa llorando. Para mí ya era suficiente y si tenía que sufrir más sería para vencer…

Y así fue. Desde mi punto de vista la agorafobia se muere, paradójicamente, en la calle, enfrentándote a ella. La calle es sólo la calle, he viajado sólo por todo el mundo, soy hiperactivo, vitalista, tengo que seguir mi carrera, mi trabajo, seguir cantando y tocando la guitarra, continuar nadando todos los días, etc. Tiene que ser todo mejor que antes, no igual…

Y así fue como la vencí. Ya te digo que para mí no hay otra forma: terapia de choque. ¿Me quieres coartar la vida? No podrás hacerlo. Empecé a hacer vida normal, aunque seguía con esa sensación horrible de aturdimiento, de mareo, de irrealidad. Fui durante semanas por la calle aterrado, a veces tenía que mirar al suelo para seguir el camino. Estuve una tarde durante horas en el metro hasta que me convencí que no me pasaría nada nunca más. Cuando tenía que viajar fuera lo hacía en avión para convencerme de que lo podía superar. Pasaba tardes enteras en El Corte Inglés o en FNAC enfrentándome a mis fantasmas, hasta que éstos fueron desapareciendo poco a poco. Por mis cojones que iba a vencer, todo estaba en mi cabeza y sólo había empezado por una fuerte etapa de estrés por trabajo… pero nunca más. Me demostraría a mí mismo lo fuerte que puede ser una persona y la capacidad de sufrimiento y de superación que se puede atesorar…

Y ocurrió…

Hoy hago vida normal sin problema y he aprendido y mejorado muchísimo como persona. Me he hecho extremadamente sensible hacia todo y hacia todos, mucho más compresible con las personas y muchísimo más fuerte mentalmente, ya no le temo a nada. Cualquier pequeño detalle o momento lo saboreo al máximo: una puesta de sol en Ibiza (donde veraneo), un amanecer en la playa de Valencia, una canción, una caricia, un silencio… De todo se sacan puntos positivos y aunque lo he pasado horrible he crecido en sensibilidad y fuerza anímica…"



Espero algún día volver a mi vida de antes, se puede y este relato es muestra de ello.


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martes, 13 de septiembre de 2011

Nunca recuerdo olvidarle

Y para compensar el flaco favor que me hago procuro, almenos, no idealizarnos.

Es por ello que cojo de vez en cuando el Gran Diccionario Enciclopédico Pajareo-Realidad/Realidad-Pajareo para encauzar todos esos recuerdos.

Resultado:

- Pre-traducción: "... fueron días con sabor a mordisquitos de chocolatinas (que comíamos sonrientes bajo mi manta), con sonido a aquellos fragmentos de baladas que me enviaba por mail, con el perfume a su olor impregnado en mi ropa..."

- Post-traducción: "Sí y al poco tiempo: había engordado tres kilos, la manta había quedado inservible,tuve que pasar por el sacrificio(nunca reconocido)de asistir al concierto ñoño del grupo de las baladas y por la sorpresa,cielosanto,de que era su madre quien le compraba la colonia"



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lunes, 12 de septiembre de 2011

Obstinación...

Encontrar al tipo ideal es como consumir caramelos de propaganda; puede que tengas que comerte treinta con sabor a naranja pero,si le pones empeño y no permites que la desesperanza se instale en tu corazón, el siguiente podría ser, al fin...¡el de sabor a coca-cola!
 
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