jueves, 30 de septiembre de 2010

Sedientas de Citas.



Este post llegó a mi cabeza anoche tras rememorar viejos tiempos con Sex and The City. Últimamente he tenido la sensación de vivir algún capitulo que otro de esta serie que me tiene tan enganchada y que la habré visto una doce de veces o incluso más. Esta semana he necesitado de nuevo volver a ver algún que otro capítulo y es que sin duda tengo todavía muchas cosas que aprender de Carrie, Charlotte, Miranda y por supuesto de Samantha (la más lista de todas). Creo que estamos sedientas de citas que no son otra cosa que reuniones de trabajo con copas como diría nuestra querida Carrie. Siempre he tenido ganas de tener citas en condiciones, citas donde las cosas salen más o menos bien, donde la conversación es interesante y fluida, dónde parece que sale todo rodado, una cita donde te sientes halagada y especial (aunque sea por un par de horas), dónde consideras que el tipo es caballeroso y no se rompe el cuello para mirar el culo de las tipas que pasan por su lado o la pedazo moto que están arrancando en la esquina de la calle, donde no hay duda de a dónde ir o qué hacer, donde las miradas y los gestos hablan por sí solas, y donde parece que la cosa acabará bien.


Es cierto que no es fácil encajar en la primera cita, y es que todo cuando se hace por primera vez con alguien, es algo complicado. Parece que todo es un poco típico, que hay que cumplir ciertos patrones, cine, cena y cama, como que sino la cosa no ha salido como se esperaba. Y todo para qué ¿Para qué quizás no suene tu teléfono con el número del susodicho nunca más? ¿O quizás para que te pida tu móvil y le des el del vecino del quinto porque te ha parecido lamentable hasta el primer acercamiento que ha tenido contigo? Últimamente no sé qué me pasa pero estoy bastante reacia a ese tipo de citas cutres con tipos verdes que poco saben lo que significa tratar a una mujer como merece. ¿Será que cada vez nos volvemos más y más exigentes o que realmente "olisqueamos" a la legua que el tipo no vale ni para pasar un buen rato cenando?... Que complicado es esto de la citas, pero en el fondo, a todas nos gusta tener una, o una detrás de otra. Hoy en día parece que esto de conocer a un tipo bajo el humo de un antro oscuro, llevártelo a casa y si te he visto no me acuerdo suele ser lo habitual, y aunque todos en algún momento hemos podido hacerlo, no significa en ningún caso que sea lo que realmente nos llene o nos guste de verdad.

El otro día una amiga me contó que le pasó algo parecido; conoció a un tipo que aparentemente parecía majo, se lo llevó a su casa y entrando en el portal, algo vio en él que dejó de apetecerle el plan con él, hasta tal punto, que decidió que el tipo se podía ir por donde había venido... Sin más.

¿A veces pensamos que teniendo una noche de "intercambio de pareceres" con un auténtico desconocido seremos capaces de quitarnos a otro alguien mucho más importante de la cabeza?... Está claro que no. Mi amiga me lo contaba como si hubiese cometido un delito, casi, se sentía fatal, pero en realidad todas apoyamos su decisión. Si en el fondo no te apetecía nada, si realmente tras deshacerte del alcohol en vena te diste cuenta que preferías dormir sola en tu casa, ¿Por qué aguantar a un submental que además no tenía ni tema de conversación? Es por eso que he titulado este post "Sedientas de Citas", porque en el fondo a todas nos gusta a lo largo de la semana tener una cita divertida, con alguien interesante y por qué no, comenzar a tener una amistad. Fíjate si estamos sedientas que somos capaces hasta de recular en el último momento antes de perder el tiempo con alguien que de antemano sabemos que no va a merecer la pena, pero al menos por un instante creímos que podía ser una "primera cita interesante" que ilusas…. Já!

Qué difícil es esto de las relaciones y el relacionarse, y es que ya lo dice un millón de veces Carrie, estamos expuestas a casi todo por una primera cita, desde tenerla a ciegas con alguien que no conoces, a tenerla con algún ciber colega, que tan de moda está desde hace unos años, conocido por Internet, hasta esperar que el tipo de la cola del Mercadona, te mire con ojos "golositos" mientras vas cargadas con los 6 litros de leche desnatada y tras ayudarte a colocarlos en la cinta de la caja registradora, te pida el teléfono para tomar café al día siguiente... Y es que es así, en el fondo las películas Americanas, como he dicho en multitud de ocasiones, han hecho mucho daño... Pensamos que eso que vemos en la gran pantalla nos pasará alguna vez a nosotras, porque aunque no seamos ni tan guapas, ni tan estilosas, ni con tanta pasta... Siempre tenemos la esperanza de por qué no... Joder, si Belén Esteban es la Princesa del Pueblo, ¿Por qué no vamos a ser nosotras en algún momento las princesas de nuestra propia historia?

En fin, prometo que cuando me surja una cita así, a la vuelta de la esquina, en algún sitio inhóspito, seréis los primeros en tener conocimiento de ello, porque obviamente como dice un amigo, en ocasiones este tipo de historias son maravillosas que le ocurran a uno, pero casi "mola" más contarlas a tus allegados... ¿O no?

Pues nada una noche más me voy a poner a ver algún capítulo de esos de la tercera o sexta temporada que son los que más encajan conmigo últimamente (porque hasta que aparezca esa primera cita, soñaremos con ella...) y a ver así si descanso con sosiego y consigo abrir el ojo a las 8:00 de la mañana que suena el despertador.



Un abrazo a tod@s...

Y os deseo que tengáis muchas citas y a poder ser que merezcan la pena...