domingo, 14 de marzo de 2010

¿A qué juegos juega la gente?


Después de un capitulo de Sexo Nueva york y media tableta de chocolate creo que tengo respuesta para esa pregunta y muchas más. Jugamos inconscientemente y también de manera consciente, está ultima me parece la más utilizada. Creemos jugar al Risk, juego de grandes batallas basado en turnos de “toma y daca” donde todo vale, tenemos que ganar con duros ataques al adversario y recibir lo menos posible. Nos pasamos la vida jugando como un partido de futbol con tarjeta amarilla, roja y expulsión, tenemos tiempo de descanso, prorroga y algún gol que otro ¿Podemos jugar toda la vida? ¿Nos hemos convertido en ludópatas sentimentales? Ahora mismo me siento en el banquillo, sí creo que sí, ahora mismo veo los toros desde la barrera. Hasta hace nada jugaba a TÚ no me haces caso pues YO tampoco pero el juego se termino porque ya no podía más, no soy de jugar, no me ensañaron a jugar con los demás ¿que dure? ¿2…3 días? Muchas veces cuando a la gente le da por jugar o por las estrategias sentimentales me viene siempre a la mente cuando jugaba de pequeña a colocar las fichas de Dominó de forma que con tocar una se cayeran todas. ¿Quién no ha jugado a intentado colocar una pirámide de naipes y por H o B ha terminado por los suelos? La vida es como esa gran pirámide de naipes, en el momento que falta una carta la cosa se cae, en el momento que el viento sopla más de lo normal las cartas no aguantan y caen. La vida es una gran pirámide de naipes que solo algunos consiguen mantener sin que se venga abajo. Hay infinidad de juegos, hay tíos que se pasan todos los días jugando al parchís, se comen una y cuentan veinte! Irremediable esto de los juegos, ¿no? ¿Es posible que a cierta edad nos cansemos de jugar y digamos GAME OVER o mejor dicho “hasta que la muerte nos separe”? ¿Después del matrimonio seguimos jugando? Uff… esto de hablar de los juegos se me hace como el Monopoly, eterno! Al chico de la pecera le gusta jugar al escondite, está en el Messenger pero de modo “desconectado”, sí, creo que no juega solo, yo soy la que cuenta hasta 10 y se caga en él, un día le soltare “pillado!! Ahora yo me escondo”. Después están otros como “el primero que hable pierde” , lunes 18:00h en el Messenger los dos conectados… 18:15h sigue el juego… 18:30… “Hola!!” …….GAME OVER! Es una mierda! Pero esa mierda en ocasiones funciona, a mi no porque sufro y soy la del… “Hola!!” …seguido de un… mierda! pero a mis amigos sí les hace efecto el ignorar a la otra persona. También tenemos la famosa Oca, muchas personas son aficionadas a este juego por su… “de oca a oca y tiro porque me toca”, esas mismas personas inventaron por si no caían en la oca lo de… “de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente” y así se han quedado.

El juego que menos me gusta son los crucigramas, odio hacer crucigramas, es más, los hombres son como los crucigramas del periódico: tramposos, complicados, y tú nunca sabes realmente si tienes la respuesta correcta, les das mil vueltas, juegas con las palabras tanto en horizontal como en vertical a sabiendas que será otro crucigrama más sin acabar. También cabe la posibilidad de hacer trampas y esperar al periódico siguiente para ver las soluciones pero como ya he dicho es TRAMPA!

Creo que las mujeres somos más parecidas a un Sudoku, el objetivo es rellenar una cuadrícula de 9 × 9 celdas dividida en subcuadrículas, también llamadas "cajas" con las cifras del 1 al 9 partiendo de algunos números ya dispuestos en algunas de las cajas, ¡¡BLANCO Y EN BOTELLA!! No vale 10, 11,… no no solo los números del 1 al 9 y de ahí no te salgas, FACILISIMO! Sabes que en cada línea horizontal tiene que estar la serie del 1 al 9 y en vertical ídem. Un sudoku requiere paciencia y ciertas dotes lógicas. ¿Un hombre tiene dotes lógicas?

¿Las relaciones se mantienen jugando? ¿El juego es el único que nos mantiene vivos? Hay ludópatas sentimentales, ahora entiendo muchas cosas de mis relaciones pasadas.
Atrás quedaron nuestros inocentes juegos para ahora llevarlos a la práctica, “el pilla pilla”, “tú la llevas”, “el escondite”, “el teléfono loco” y demás juegos infantiles que se han convertido en nuestro día a día.



Era lista hasta que se enamoró...

Sé que no he sido un buen ejemplo pero me enamore y como diría Shakespeare “Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras…”. Pienso mucho y lo peor de todo es que digo todo lo que pienso. Procuro arreglar lo que pienso que está mal aun sabiendo que está bien, es entonces cuando toda mi pirámide de naipes se cae y vuelta a empezar. Siempre estoy con la frase “era lista hasta que se enamoró” pero es verdad, todas caemos en los mismo errores pero aun así seguimos enamorándonos porque creemos que existe el “amor” en sí mismo, en todo su esplendor pero después de un tiempo y muchas pirámides caídas nos damos cuenta de que aunque volvamos a montar nuestra pirámide alguna carta de está volverá a perder el equilibrio y todo volverá a caerse. Soy así de idiota, lo sé… soy demasiado transparente y doy más de lo que debería, es innato en mi pero cuando me enamoró me vuelvo idiota, me ciego y no veo más allá… ¿Esta vez me estaré equivocando? Me planteo dudas, preguntas y muchas de ellas sin sentido, ¿porque estoy insegura? o mejor dicho, que me ha hecho volverme ahora insegura cuando el mes pasado no lo era. Su cambio de actitud bloquea mis sentidos, pero estamos siempre en las mismas, si solo soy un simple rollo tampoco puedo pedirle más. Esto es una mierda porque así con este rollo nunca voy a tener nada claro y así me salen las cosas como me salen, porque quiero, me gustaría avanzar pero no… “como no somos nada” pues nada a esperar a que la cosa evolucione por si sola… Asqueada no, lo siguiente ¿porque se me hará tan cuesta arriba llevar una vida amorosa normal como el resto de los mortales?, igual soy yo el problema, ya pongo en DUDA ¡hasta eso! Por favor, un chico que me corresponda, ¿pido mucho?