martes, 2 de febrero de 2010

Buenas noches...


Y como decía la canción… "Fumando espero al hombre..." En fin, fumando se puede esperar, pensar, recapacitar e incluso no pensar en nada, limitarse a observar lo que ronda a tu alrededor. Pues bien, me encuentro en frente del portátil, sin fumar y pensando en todo lo que me ronda la cabeza desde hace días. Muchos cambios, muchas decisiones, desilusiones e información en pocos días, poco tiempo para digerir todo lo que me ha pasado. Estoy algo saturada y con la cabeza a punto de explotar, con los ojos que no son míos y con un gran vacío que no se si sabré llenar. No sé si todo lo que he avanzado ha sido para bien o para mal ¿Cuándo nos damos cuenta que hemos tomado el camino acertado? Espero que ahora que empieza otra vez las clases y éste más distraída en los estudios, espero que no me dejen mucho tiempo para pensar y hagan que desconecte de esta situación lo antes posible. Dos carreras pueden o mejor dicho deberían de quitarme tiempo para pensar en cosas que no son prioritarias hoy en día en mi vida ¿Podemos dejar la mente en blanco? Según Laura es imposible y según mi amiga Clara “yo sí que puedo tener la mente en blanco”. Soy la única persona que se permite el lujo de pensar en lo que no tiene que pensar y divagar por las nubes o martirizarme en lo más profundo de la tierra. Creo que ya es hora de que piense en mí y en mis carreras, en mis amigos y en las fiestas, en lo bonita que esta mi ciudad cuando sale el sol y la luna cuando está llena. ¿Prioridades hoy? Yo y después… posiblemente también yo ¿y por qué no? Mucho tiempo pensando y dándome a los demás, perdiéndome en películas imaginarias sin darme cuenta que el tiempo corría y sin aprovechar ni un solo minuto a mi favor. ¿Y por qué no? Irme de compras y comprarme mil cosas y salir de fiesta, disfrutar de la noche. ¿Y por qué no? Irme a casa de mi amigo “gay” a pasar la noche y a reírme hasta las 5 de la mañana de las tonterías que hice, hago y seguiré haciendo. ¿Y por qué no? Ir todas las tardes a la universidad a fumar y a hincharme a café hasta que mi cuerpo me diga “’ ¡Eco! Cuando arrive a casa”… Quiero desgastarme día a día aprovechando cada momento como si fuese el último, necesito vivir el momento y no distraerme con la primera mosca que pase. Me quede embobada mucho tiempo y ahora pienso recuperarlo…

Hoy no podía irme a la cama sin vomitar todo esto… ahora si me veo reflejada en mis líneas…