jueves, 28 de enero de 2010

En ocasiones...




En ocasiones… nos vemos, nos encontramos tan vulnerables que somos capaces de cualquier cosa por una mirada, una sonrisa y como no podía ser menos por una caricia...
En ocasiones… podemos echar tanto en falta esa sensación tan fantástica donde el tiempo parece pararse por unos instantes o quizás por mil horas, cuando todo te da exactamente igual, cuando te limitas a cerrar los ojos, los oídos y dejarte llevar exclusivamente por el exquisito sentido del tacto y todo lo que ello hace crecer dentro de ti, cuando dejas de pensar para empezar a sentir y es entonces cuando tu cuerpo parece reaccionar sólo, sin necesidad de impulsos racionales que le hagan comportarse como debería... Quizás cuando estás tan necesitada de esas sensaciones es entonces cuando las supra valoras por encima de cualquier cosa, por encima del sexo, del compromiso, del riesgo a sufrir, de cualquier otra cosa…

En ocasiones… cuando alguien te lo regala sin pedir nada a cambio (al menos a priori) te das cuenta de lo esclava que eres de tus propios sentidos, que te ciegan de tal manera, que eres capaz de cualquier cosa para volver a sentir justamente ese erizamiento de vello, acompañado de estremecimiento carnal que desemboca en una bocanada de atracción fatal que te hace perder el control y llegar a pensar que quizás sea ésa la persona ideal. Y pensar en parar el tiempo para mantener esa sensación y que no se vuelva un constante recuerdo (aun sabiendo a ciencia cierta que no puede ser y además es completamente imposible y que por descontado no tendría ningún sentido)...

En ocasiones… te das cuenta de lo lamentable que podemos llegar a ser especialmente en momentos de soledad, tristeza, ansiedad o simplemente desilusión personal... A la mínima nos aferramos a lo primero que nos da un poco de calor como una estufa en pleno invierno y no deberíamos de ser así porque nos podemos llegar a quemar…
En ocasiones... solo espero ser lo suficientemente inteligente como para disfrutar de todos esos buenos momentos de manera racional y no volverlos yo misma en mi contra para volver de nuevo a encontrarme en esa desagradable situación de sentirte anímicamente desgarrada una vez más...
En ocasiones… veo la oscuridad de mis propios sentimientos...



…que nadie se sienta aludido porque lo escribí mientras dormía…