domingo, 3 de enero de 2010

Batallas de amor-odio...


Los grandes historiadores comentan que hay que saber la Historia , sus más y sus menos para no volver a repetirla. Después de infinidad de guerras, conflictos internacionales y demás salvajadas históricas ¿Merece la pena tener presente el pasado para no cometer los mismos errores? ¿Superamos grandes guerras de “amor-odio” recordando anteriores guerras? Creo que recordar o no los amores pasados no ayudan en nuestro presente; a unos les da por cubrirse con una coraza o armadura de acero que con el tiempo termina oxidándose, otros se construyen un gran muro de piedra que nunca podrá saltarlo y otros por desgracia se esconden dentro de su caparazón porque les asusta su propio entorno. ¿Seria mejor pasar página y así con el olvido volver a caer en los mismos errores? Seriamos como los peces que pasan una y otra vez por el mismo sitio sin recordar que han pasado ya por el mismo lugar, ¿viviríamos bien así, sin enterarnos de nada? ¿Te gustaría tener memoria de pez? ¿Somos tan fuertes como para revivir una y otra vez grandes batallas de “amor-odio”? Cada hombre es un mundo y como tal, cada uno me gano con sus mejores armas, si efectivamente no he ganado ninguna batalla, en todas me robaron el corazón. Pienso que cada batalla es diferente, mi adversario es diferente y mi forma de pensar evoluciona y se adapta al medio como la teoría de Darwin, me adapto al medio aunque el medio no se adapte a mí. Empiezo otro año tocada y hundida con un mal sabor de boca preguntándome ¿Dónde estoy y donde estas tu?