jueves, 12 de noviembre de 2009

Posiblemente nunca me canse de escribir lo que realmente pienso, siento o extraño porque es mi manera de ser y como diría Shakespeare:
"El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen."
Mi tontería... es escribir y escribo pensando en ti....
"Me paso las noches en vela escribiendo letras tan bonitas que jamás hubiese imaginado,mientras un miedo inexplicable recorre mi cuerpo.Te busco entre mis sueños, entre mis sabanas y entre mis pensamientos que me llegan a quemar,pero no te llego a encontrar…En ausencia de tus besos miles de mariposas piden salir, un silencio llora a gritos y un alma reprimida escribe desesperada.Sombras largas y amargas me persiguen cuando tú no estás,y la luna callada guarda tu llegada, mientras al sol, le da por dibujar una sonrisa en mi cara pensando en cada una de tus miradas…"

Era lista hasta que se enamoró...

Se que no he sido un buen ejemplo pero me enamore y como diría Shakespeare “Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras…”. Pienso mucho y lo peor de todo es que digo todo lo que pienso. Procuro arreglar lo que pienso que está mal aun sabiendo que está bien, es entonces cuando toda mi pirámide de naipes se cae y vuelta a empezar. Siempre estoy con la frase “era lista hasta que se enamoró” pero es verdad, todas caemos en los mismo errores pero aun asi seguimos enamorándonos porque creemos que existe el “amor” en si mismo, en todo su esplendor pero después de un tiempo y muchas pirámides caídas nos damos cuenta de que aunque volvamos a montar nuestra pirámide alguna carta de está volverá a perder el equilibrio y todo volverá a caerse. Soy asi de idiota, lo se… soy demasiado transparente y doy más de lo que debería, es innato en mi pero cuando me enamoró me vuelvo idiOta, me ciego y no veo más allá… ¿Esta vez me estaré equivocando? Me planteo dudas, preguntas y muchas de ellas sin sentido, ¿porque estoy insegura? o mejor dicho, que me ha hecho volverme ahora insegura cuando el mes pasado no lo era. Su cambio de actitud bloquea mis sentidos, pero estamos siempre en las mismas, si solo soy un simple rollo tampoco puedo pedirme más. Esto es una mierda porque así con este rollo nunca voy a tener nada claro y así me salen las cosas como me salen, porque quiero, me gustaría avanzar pero no… “como no somos nada” pues nada a esperar a que la cosa evolucione por si sola… Asqueada no, lo siguiente ¿porque se me hará tan cuesta arriba llevar una vida amorosa normal como el resto de los mortales?, igual soy yo el problema, ya pongo en DUDA ¡hasta eso! Por favor, un chico que me corresponda... ¿pido mucho?

Desordené atomos para verte aparecer...


Siento que el destino es el destino y no hay nada más que hacer ni nada más que decir al respecto. Hoy y hace ya unos meses, aprendí a entender que todo pasa por algo, que si algo termina, es por algo, es para bien, porque te espera algo mejor, que si algo queda inconcluso, el destino mismo se encargará de decir "Había una vez en un reino muy lejano..." o decir "Y colorín colorado este cuento se ha acabado". A veces si le das dos oportunidades a las cosas y no resulta a la segunda, es porque simplemente eso no es para tí. Aunque tampoco el destino es taan autónomo, algo tienes que hacer para guiar o darle luces al destino de qué es lo que quieres realmente para tu vida, dudo que aparte de disponer de tu vida, tenga la capacidad de adivinar lo que quieres y esperas.

¿Por qué dudamos?



Bien tras el título tan estúpido de mi post, he de decir que ciertamente lo es. Y tras esta obviedad, metámonos en faena. Normalmente cuando tienes que tomar una decisión a lo largo de tu vida de la índole que sea siempre se plantean pros y contras en relación a la toma de dicha decisión. Bien, estos pros y estos contras cuando ciertamente no son excesivamente discordantes, es entonces cuando aparece mi queridísima amiga LA DUDA. Y entonces... vienen los problemas. Y me pregunto yo, exactamente ¿Por qué coño dudamos? ¿Por miedo?


Bien pues según los que saben de este tipo de materias dudamos porque:

"Dudamos, porque tememos poner a prueba nuestras capacidades de confrontar cara a cara nuestras propias adversidades sin temor al rechazo, porque no podemos tolerar lo que nos significaría la pérdida de prestigio adquirido tras las mentiras de las apariencias --- lo que otros, de nosotros, pensarían. Dudamos porque no nos consideramos dignos de lo que tenemos ni tampoco dignos de tener más. Dudamos porque poseemos una inclinación innata hacia la autodecepción y la mentira, donde decimos lo que no sentimos y hacemos lo que no queremos hacer. Dudamos porque somos esencialmente débiles --- por eso dudamos."

Bien pues tras esta retahíla de razones, quizás ahora entiendo algo mejor por qué puñetas solemos dudar en el 99% de los casos cuando nos enfrentamos a una decisión. Sin duda la toma de decisiones siempre son incómodas, los cambios son dolorosos hasta que llegamos al equilibrio y entonces éste hace que deje de ser la novedad y es que ya lo decían los filósofos, "El ser humano es un animal de costumbres" y cuesta mucho romper con lo de siempre...Y alguna solución para no dudar tanto o mejor dicho, alguna regla de tres que nos ayude a tomar la decisión que sea, pero de una manera rápida, eficaz y a poder ser razonable? Pues no, solamente nos queda lo típico de poner en una puñetera balanza aquello positivo y en la contraria lo negativo que podríamos "llevarnos" al tomar la decisión... Sin más.

¿Y si lo negativo que puedas llevarte es que te caigas y quedes con las rodillas clavadas en el asfalto, es suficiente razón como para ni siquiera intentarlo? La frase de "Quien no arriesga no gana" ahora toma más sentido que nunca ¿Verdad? Pues me quedo con eso entonces, encaja con mi forma de ser y creo o al menos espero, no arrepentirme jamás de tomar decisiones positivas que me hagan seguir tirando para adelante, seguir creciendo personalmente y seguir dando oportunidades a esas personas que me aporten algo especial. Por mi que no quede...