sábado, 7 de diciembre de 2013

Pon un Mr. Big en tu vida.


En mitad del mar y bajo mis pies un remolino de pensamientos, dudas y emociones. Te conocí a lo 24 y me caíste fatal. el tiempo nos separa y nos junta, juega con nosotros al igual que dos marionetas pero estas se rompen. Nos hacemos mayores y deberíamos de ver las cosas claras pero te veo como el primer día que te conocí, nada a cambiado. Me sigues sembrando las mismas dudas, nunca damos el paso y nuestras vidas se volverán a dividir. Ahora mismo estoy muy receptiva aunque haya salido de una relación, un trozo de mi vida para contar o para olvidar (me lo guardo para mi) sigo teniendo ilusión, quiero rehacer mi vida, quiero volver a ser feliz. Me equivocare, me precipitare, pero si, lo que quiero es equivocarme si es así pero no quiero que pase el tiempo una y otra vez pensando "y si..."

Me montaría en el primer tren sin pensarlo porque ni siquiera recuerdo tu cara, darte un abrazo y sentir por un momento que estoy viva.

El otro día tu whatsapp me desconcertó hacia mucho que no salía de ti, pero mi noticia ha sido un "alaaaaaaa" de los tuyos. Realmente no te he tenido ni como amigo, nunca hemos sabido lo que hemos sido, lo que somos y si alguna vez seremos algo. Como bien me has dicho "nos hemos abandonado" pero ¿que deje de lado? ¿Que abandone? ¿Qué nos ha pasado? Te hice daño y nunca me perdonaste, un día me prometiste volver y pasaron dos años, ahora no se qué pensar. Lo que sí se es que tu nunca pensaste en nosotros tal cual suena y me temo que nunca lo pensarás. Soñábamos con Barna, cada uno a su manera. Tu entrabas en mi vida y yo en la tuya no tenía lugar. Yo pensaba en ti cada fin de semana sabiendo que los dos estábamos en el mundo de la noche, sin saberlo hemos llevado vidas paralelas que no llegaron a cruzarse. No quiero que aparezcas en Navidad y luego desaparezcas, los amigos no desaparecen, la gente que quieres no desaparece, seas lo que seas y seamos lo que seamos... No vuelvas otra vez para volver a desaparecer.

Historias que no me dejan dormir...

lunes, 25 de noviembre de 2013

Centrándome, creo.

Estaba hablando con una amiga y me acorde de aún sigo siendo de esas solteras que sale de la nada después de mucho tiempo y no sabe que hacer ¿qué pasa ahora? ¿Qué tengo que hacer? ¿Me siento y espero?


En ocasiones es difícil mirar hacia atrás, hay situaciones que cuando estas subiendo a gran altura y te dicen "no mires abajo", siempre miras y te entra el pánico. Ahí entiendes porque no es fácil mirar hacia atrás pero no podemos renegar de nuestro pasado, está ahí y si no queremos cometer errores debemos de recordarlo. Siento la necesitad de encontrar una persona a fin a mí, creí que ya la había encontrado pero todo salió mal.

A los 3 meses de empezar me entraron esas dudas que muchas veces te entran cuando las cosas van más deprisa que tú misma, me crucé contigo y ahora no se sí huí o si realmente las cosas tenían que pasar de esta manera.

¿Y ahora? ¿Esta situación es la que realmente tiene que pasar? Siento qué todo pasa por algo pero ¿por qué? ¿Cuándo? ¿Cómo? Yo de esas personas de AQUÍ y AHORA pero eso no es bueno, exigencias al destino e imperativos que te pueden hacer caer en nuevos errores.

Nunca he escrito para que me lean, es más, nunca creí que me leían tantas personas por eso he vuelto, tenía que saltar y tirar de esos pensamientos que terminarán por ahogarme. No sé qué será de mi a partir de ahora, no sé qué me deparara el destino y si es verdad que nosotros mismos creamos nuestra propia realidad, ahora no sabría muy bien que realidad crear.

¿Piensas que podemos crear nuestra propia realidad? De ser marionetas del destino a tener nuestras propias cuerdas, es más, si así fuera no tendríamos ni cuerdas y nunca habríamos sido marionetas del destino sino de nuestro subconsciente. Terriblemente horrorizante pensar que después de tantos años de heridas de guerra, estas me las he podido causar yo y no el destino como mucha gente piensa. Dicen que todo está escrito pero apuesto por la teoría del subconsciente, la mente es tremendamente poderosa.

Ya sé porque me daba miedo la oscuridad, por la falta de luz. Ahora necesito una bombilla que de luz a esta oscuridad porque me han dejado completamente a oscuras.


...


¿Deberíamos ser más zorras o no?


¿Por qué no podemos hacer lo que de verdad queremos hacer? ¿Por qué nos hacemos tanto daño si de verdad estamos deseando vernos? Situaciones inexplicables, tenemos que poner las cosas difíciles y pasar de ellos pero si pasamos de ellos ¿cuando disfrutamos de ellos? ¿Cuando la sinceridad se convirtió en mala? Debemos de esconder cosas, ser frías, picaras, "malas", pasotas y engañarlo creyendo que no lleva el control de todo para que no salga huyendo y tenga un reto para entretenerse... ¿desde cuándo se hacen las cosas así? Hoy en día una mujer no puede ser sincera y debe de esperar a que el la llame para que este no se asuste si esta lleva la delantera. Debe de ser algo difícil para que el tío entre en un círculo vicioso, atrayente que termina por atraparlo. De ahí que las zorras siempre tengan los tíos a pares, de ahí que las que somos sinceras no nos comamos ni un colín y después se alarman si dices que estas soltera "¿Soltera tu? No me lo creo, porque quieres".

Por favor, dejemos el cinismo a los verdaderos cínicos y vivamos la vida sin preocuparnos de mucho más que vivir el momento, ¡que son dos días!

Si, necesito sentir un hombre sobre mi ¿se nota mucho? Pero es que no se qué le pasa a los hombres, ¿desde cuando la inteligencia y el sexo no se llevan bien? Un tío inteligente ¿no folla? ¿Hola? Por favor, me voy a volver ¡loca! Y como si una ley de Murphy se tratara… échate novio y tu móvil arderá a llamadas y mensajes, ¡que rabia!

En fin, queridas solteras bajo este sol otoñal… solo nos queda esperar a que un hombre inteligente (quedan pocos…) quiera “mmmmm…”

Y por último, a mi frase de “soy simpática e infollable” mentira, soy follable y ya os contare algún día porque digo esto…


...

domingo, 24 de noviembre de 2013

Después de la ruptura.

Después de más de un año vuelvo a escribir en el blog, UNA CARRIE EN ALICANTE. En este ultimo año he tenido muchas vivencias, unas mejores que otras. Deje de escribir a raíz de salir con un chico, no por él sino porque me volqué en la moda y aun sigo en la moda pero aquí no os hablare de ello.

Recientemente me han dejado, se termino el amor ¿pero alguna vez lo hubo? Eso nunca se sabe ¿o sí? Ahora son mil preguntas las que me rondan ¿fui yo? ¿Fue él? ¿Fuimos los dos?
Nunca entenderé porque dicen eso de que se termina la chispa, claro que se termina la chispa de los primeros meses porque no dura de por vida y se debería de hacer una distinción entre que se acabe esa chispa de los primeros meses que no duran años y el amor.

Ahora mismo no tengo mucho que escribir porque aun me he recuperado y como os he comentado sigo teniendo miles de dudas y de lo que ha podido pasar. Soy una mujer sola con una bolsa de Zara en la mano.

¿Después de una ruptura que hacemos? Separación de cosas que una vez nos unieron, fotos, miles de cosas, anécdotas que una vez nos hicieron felices y ahora recordarlas solo nos harán más daño ¿es mejor borrarlo todo? ¿Y dónde van todos esos sentimientos que borras?

¿Esta será una relación a lo Big? ¿O lo habré amado alguna vez o solo fue adicta al exquisito dolor de estar enganchada a alguien inalcanzable?

¿Cuánto tiempo tardas en olvidar? Ahora solo tengo esta respuesta…

"Bienvenida a la era de la pérdida de la inocencia. Nadie desayuna con diamantes y nadie vive romances inolvidables. Más bien, desayunamos a las 7 de la mañana y tenemos líos que procuramos olvidar cuanto antes. Los aspectos más importantes son sexo seguro y las cosas claras: Cupido ha dejado el nido".

Y os dejo esta pregunta…
¿Por qué hay tantas mujeres estupendas y ni un solo hombre como ellas?




domingo, 14 de octubre de 2012

Me acuerdo de ti, pasado.


Es increíble, a veces llego a pensar que soy una estúpida melancólica o simplemente una tonta soñadora, o mejor, las dos cosas a la vez...
Hoy he recibido una llamada de Madrid y mi corazón ha empezado latir con más fuerza, ese latido solo podía significar algo. El miedo me ha recorrido el cuerpo y me he acordado de ti. Evidentemente no lo he cogido, he terminado la noche hablando de ti con una buena copa de ginebra. Muy triste.
Sí, aunque no te lo creas, todavía estás en alguna conversación cotidiana, a veces, todavía me acuerdo de ti incluso me pregunto cómo estarás. Lo cierto es que después de todo, no te guardo rencor, he llegado a la conclusión de que nuestra relación no tenía ningún sentido, además hace años ya. Éramos personas realmente incompatibles a pesar de la cantidad de años y experiencias que vivimos juntos. Relativizando la melancolía, me he dado cuenta que había muchas cosas en ti que me rechinaban, que chocaban con mis valores más básicos y que además, tras pillarte en más de una mentira, mi desconfianza empezó a ser un lago que nos separaba, imposible de saltar, puesto que si algo odio en esta vida es eso, que me mientan, me engañen y me utilicen.

Con la distancia de por medio, efectivamente sé que fuiste una persona tóxica para mí, que te aprovechaste de todo lo que pudiste sacarme, dejando de lado la parte económica (que efectivamente chupaste del bote todo lo que pudiste y más) me absorbiste toda mi energía positiva, conseguiste hacerme creer una mentira y es que realmente nunca me viste como esa amiga especial por la que serias capaz de cualquier cosa, como lo eras tú para mí. Al aprovecharte de mi buena fe, conseguiste que ya a día de hoy, no me fíe de nadie, no crea en la amistad desinteresada y lo que es peor, no tengo ganas de volver a creer en personas ajenas a mí y darles un voto de confianza, porque las probabilidades de que sean un nuevo fiasco, gracias a personas como tú, es de casi de un 99%. Es injusto decir todas estas cosas, sin recordar que aunque pocas/os tengo personas de mi confianza que me han desmostado a lo largo de los años, a pesar de no prestarle toda la atención que se merecían, por ocuparme de ti, que realmente sí merecen la pena, ellas saben quienes son, pero efectivamente son muy pocas, con una mano me sobran dedos para contarlas, es triste, pero es así.

Tanto ha llegado a preocuparme este tema que he llegado a plantearme un millón de veces si el problema era mío, si podía o no tener la culpa de mis desengaños... Probablemente tenga un porcentaje de culpa alto, sin duda, pero por otro lado, creo que parte de esa culpa, es mi mala elección a la hora de abrirme a las personas equivocadas, si eligiera mejor, probablemente las posibilidades de llevarme una desilusión, serian mucho más bajas que las que han sido en los últimos tiempos.

En fin, sólo espero que todo te vaya bien, que encuentres personas a las que seguir chupando lo que te dejen (es tu "modus operandi" casi "modus vivendi") y espero que algún día te lleves un buen chasco y aprendas de una puñetera vez que las personas también sentimos, también nos desengañamos y que muchas de tus actuaciones egoístas por naturaleza, pueden traer consigo consecuencias graves a las personas de las que te has aprovechado.

 


Vive tu vida, deja de intoxicar a los demás y dedícate

a ser feliz con lo que tienes

y no con lo que te gustaría tener.

 

martes, 7 de agosto de 2012

Te quiero, lejos.




Se acercan los 27 años y el tiempo parece que no tiene piedad en concederme un pequeño “kitkat”. Desde el 29 de junio arrastro un nuevo trabajo que no me deja tiempo para mi vida social, no hay hueco para unas cañas si no son en el trabajo y junto a mis compañeros de trabajo. No tengo queja alguna de ellos pero… quiero un respiro. Que mi mejor amigo este en Madrid no ayuda nada en mí día a día aunque tampoco tendría tiempo de verlo. CAOS!! Nunca pensé que lo diría pero “vivo para trabajar”, quien realmente me conozca no se lo creerá pero si, efectivamente eso es lo que estoy haciendo ahora mismo. Tengo que ver el lado positivo de las cosas y no sé porque pero me está costando verle ese lado, muchas veces me siento aislada de la gente e incluso de mi misma… perdida en el tiempo. ¿Nunca os ha pasado que no sabíais en que día vivíais? Pues a mí me pasa TODOS los días. Controlo mi vida menos que el mando de la tele y eso que ahora mismo os estoy hablando de trabajo pero ¿Qué pasa con mi vida sentimental? Siempre hablando de lo mismo y ahora no se me pasa por la mente ni mentarlo, si mi vida social es un CAOS, mi vida sentimental es peor todavía. Sigo siendo un objetivo atrayente para algunos, esos algunos para unas horas lo que viene siendo un polvo y si te he visto no me acuerdo. Sabéis que yo no soy chica de una noche y por mucho que me guste esa persona suelo evitar roce alguno, marco distancia o desaparezco del mapa. ¿Pero si cierta persona esta “pico y pala” y realmente te gusta? Con un simple roce y un ligero escalofrío me recorre todo el cuerpo. Mi cuerpo por naturaleza quiere algo que mi mentalidad “anticuada” no le puede dar y por el momento va a ser que se va a JODER! ¿Y mi corazón que dice? Ese está siempre pensando en ideales imposible, romances de película, casa, perro e hijos cuando realmente mentalmente odio a los niños y la habitación que toda mujer reserva para ellos, yo la utilizaría como vestidor. ¿Hola? ¿Qué está pasando? Me estoy dividiendo en 3: cuerpo, corazón y mente. Si hago caso a mi cuerpo estaría todos los días F…….., si hago caso a mi corazón seguiré soltera por mucho tiempo y mi mente… de vez en cuando se le va la pinza de mala manera y decide impulsivamente arriesgarse y tirarse a la piscina más cercana, más de uno quisiera ser esa piscina, estar en el momento justo.

En definitiva, me voy a centrar en sacar algo de tiempo para mí y mis amigas, después ya vendrá lo que tenga que venir.

Buenas noches a todos!

viernes, 11 de mayo de 2012

100% Desconfianza....

Es increíble, a veces llego a pensar que soy una estúpida melancólica o simplemente una tonta soñadora, o mejor, las dos cosas a la vez...
Sí, aunque no te lo creas, todavía estás en alguna conversación cotidiana, a veces, todavía me acuerdo de ti incluso me pregunto cómo estarás. Lo cierto es que después de todo, no te guardo rencor, he llegado a la conclusión de que nuestra amistad no tenía ningún sentido, además hace años ya. Éramos personas realmente incompatibles a pesar de la cantidad de años y experiencias que vivimos juntas. Relativizando la melancolía, me he dado cuenta que había muchas cosas en ti que me rechinaban, que chocaban con mis valores más básicos y que además, tras pillarte en más de una mentira, mi desconfianza empezó a ser un lago que nos separaba, imposible de saltar, puesto que si algo odio en esta vida es eso, que me mientan, me engañen y me utilicen.
Con la distancia de por medio, efectivamente sé que fuiste una persona tóxica para mí, que te aprovechaste de todo lo que pudiste sacarme, dejando de lado la parte económica (que efectivamente chupaste del bote todo lo que pudiste y más) me absorbiste toda mi energía positiva, conseguiste hacerme creer una mentira y es que realmente nunca me viste como esa amiga especial por la que serias capaz de cualquier cosa, como lo eras tú para mí. Al aprovecharte de mi buena fe, conseguiste que ya a día de hoy, no me fíe de nadie, no crea en la amistad desinteresada y lo que es peor, no tengo ganas de volver a creer en personas ajenas a mí y darles un voto de confianza, porque las probabilidades de que sean un nuevo fiasco, gracias a personas como tú, es de casi de un 99%. Es injusto decir todas estas cosas, sin recordar que aunque pocas/os tengo personas de mi confianza que me han desmostado a lo largo de los años, a pesar de no prestarle toda la atención que se merecían, por ocuparme de ti, que realmente sí merecen la pena, ellas saben quienes son, pero efectivamente son muy pocas, con una mano me sobran dedos para contarlas, es triste, pero es así.
Tanto ha llegado a preocuparme este tema que he llegado a plantearme un millón de veces si el problema era mío, si podía o no tener la culpa de mis desengaños en el maravilloso mundo de la amistad... Probablemente tenga un porcentaje de culpa alto, sin duda, pero por otro lado, creo que parte de esa culpa, es mi mala elección a la hora de abrirme a las personas equivocadas, si eligiera mejor, probablemente las posibilidades de llevarme una desilusión, serian mucho más bajas que las que han sido en los últimos tiempos.

En fin, sólo espero que todo te vaya bien, que encuentres personas a las que seguir chupando lo que te dejen (es tu "modus operandi" casi "modus vivendi") y espero que algún día te lleves un buen chasco y aprendas de una puñetera vez que las personas también sentimos, también nos desengañamos y que muchas de tus actuaciones egoístas por naturaleza, pueden traer consigo consecuencias graves a las personas de las que te has aprovechado.





Vive tu vida, deja de intoxicar a los demás y dedícate

a ser feliz que con lo tienes

y no con lo que te gustaría tener.

miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Y por qué? ¿y para que mentimos?

Cuanto tiempo sin meterme en mi querido blog ¿me seguira queriendo?
Durante mi ausencia he sufrido muchas decepciones y siempre con mentiras de por medio ¿y por qué?
Una de las cosas que más me repugna, es la mentira. Cuando alguien me miente, o al menos lo intenta, consigue que se despierte en mí una sensación extraña, diría que casi asombrosa de desconfianza total. Últimamente y tras los acontecimientos vividos, lo cierto es que no me fío de nadie. Creo concienzudamente que todos somos potencialmente mentirosos, pero la pregunta es la siguiente ¿Por qué mentimos? ¿Mentimos para conseguir cosas que de otro modo serían imposibles?¿Quizá lo hagamos por narcisismo puro y duro?¿Está siempre primero el "yo" y después los demás, o es que no pensamos en las repercusiones que puede tener el hecho de mentir, sin más?¿Acaso nos gusta ese gusanillo que corre por el estómago de no saber si nos pillarán? ... Un millón de preguntas que me hago, desde una perspectiva absolutamente realista, porque obviamente, señores, yo también he mentido.

Precisamente porque alguna vez lo he hecho, sé lo que se siente, sé lo que puede llegarte a incomodar y por mi forma de ser, sé lo mal que se pasa. Al menos yo he de reconocer que en poco tiempo acabo "vomitando" la verdad, porque es la única forma que tengo de sentirme de nuevo, bien conmigo misma, asumiendo todas las consecuencias...

Es terrible, sin duda una sensación de mal estar la que se genera en uno, cuando sabes que te están mintiendo. He de reconocer, que vivir con la desconfianza continua, no te lleva a nada, es terrible y no te deja disfrutar de las cosas hasta el último segundo. Por otro lado la opción de pasar de todo, de ver no indagar, de quedarse quieto, mirando y vivir el día el día sin preguntarse el por qué de algunas conductas extrañas, puede ser la solución a esta desazón que se siente mientras miras de reojo... Pero por otro lado te planteas, y ¿Para qué voy a estar viviendo en la inopia, si en cualquier momento me van a mandar a paseo... No será mejor darse cuenta una misma y tomar decisiones? Lo cierto es que no lo sé... Sigo preguntándome una y otra vez, ¿Por qué mentimos...?

Tanta ha sido mi insistencia que como no podía ser de otra forma, me he metido en la red e indagando en varias Webs y en muchas se habla de esto, pero mencionaré al:

Dr Horacio Krell. Director de Ilvem en su artículo publicado en : http://www.ilvem.com/shop/detallenot.asp?notid=1689 .

¿Por qué mentimos?: Hay mentiras piadosas, mentiras por error, mentiras deliberadas, mentiras por omisión. Callar cuando debimos hablar es una de las peores mentiras.

Aristóteles decía que era amigo de Platón pero que más amigo era de la verdad.



Mentimos por diversos motivos, para mostrar mejor imagen, para convencer a alguien de algo. La mejor de las mentiras es cuando se miente por amor o para evitar una injusticia. La graduación entre buenas y malas mentiras es un proceso delicado.
Lo que molesta tanto de la mentira es que para vivir en sociedad necesitamos construir un consenso, por eso, pese a que sabemos que existe la mentira, hay una presunción de verdad y no de mentira: “Es verdadero hasta que se pruebe lo contrario”.

¿Qué es la presunción? La presunción es una expectativa razonable sobre el futuro que dirige la atención. Para convivir necesitamos una teoría sobre cómo funciona el mundo. Hay presunciones que surgen de un acuerdo social, como que “una persona es inocente hasta que se demuestre su culpa”, pero podría funcionar de otra manera.

Para lograr inteligibilidad aceptamos que las cosas son de un cierto modo, que blanco es blanco, que mañana será un lindo día, que las personas serán las mismas mañana. Una comunidad organizada busca distinguir las respuestas verdaderas de las desviadas.
La condición necesaria. Preguntarnos por qué mentimos es posible gracias al lenguaje, sus presunciones nos condicionan. En la lectura o en la escucha., la presunción de comprensión, es que entendemos el mensaje, la de verdad es que lo que dice es cierto y la de valor es que por algo se dice lo que se dice.
Para negar una presunción, debemos invertir la carga de la prueba, probar cuál es su fallo. No hay enunciados inocentes, todo lo que se dice está cargado de teoría. Para oponerse a algo o considerarlo falso hay que argumentar en ciclos reconstructivos de razonamientos alternativos. Las certezas prácticas, las leyes causales, las teorías, son conductores materiales, positivas a corto plazo, pero las virtudes argumentales, que apuntan al largo plazo, son los conductores permanentes de la verdad.
Quien se aferra demasiado a certezas, demuestra que no reflexiona sobre ellas. Las creencias rígidas impiden pensar. El lenguaje puede ser el instrumento de la mentira. La mentira más peligrosa es la de mala fe, que se hace para estafar, para dañar, para perjudicar. Pero la mentira requiere la complicidad del engañado, ve lo que quiere ver.
En la época de sida la infidelidad se puede transformar en una traición fatal.
Decálogo para cazar mentirosos. La materia faltante en nuestra educación es inteligencia emocional, la capacidad de entenderse a uno mismo para no autoengañarse y de entender a los demás para no ser engañado.
1- Lenguaje corporal. Ver sus gestos: su mirada esquiva esconde una mentira.
2- Movimientos inconscientes. Los que no controla como el sudor o ponerse colorado.
3- Conducta. No contesta enseguida, habla en tercera persona, le incomoda el silencio.
4- Gestos . Sobreactúa, mira fijo o ríe en exceso, como lo haría un ventrílocuo.
5- Repreguntas: Obligarlo a dar respuestas y observar sus contradicciones.
6- Lenguaje verbal. Incide en un 7%, el tono en un 38 %; el 55 % es lenguaje no verbal: para lanzar una mirada que mata no hace falta abrir la boca.
7- Mujeres. Al mentir superan al varón, aprenden gestos mientras crían a sus hijos
8- Incongruencias. Analizar discrepancias entre lo que dice y lo que se hace.
9- El niño y el adulto. El niño se tapa la boca, el adulto disimula tocándose la nariz
10- Actores. El principio del detector de mentiras es que el doble discurso autoengaña. Pero el que sabe mentir hace que nos traguemos la carnada con el anzuelo puesto. Las técnicas actorales enseñan a asociar el habla con gestos sinceros. Como el que miente se traiciona se finge mejor por teléfono o MSN. Por eso al acusado se lo interroga en una silla y a plena luz. El cuerpo habla, al dominar sus señales nos remontamos a los orígenes de la vida, a los límites estrechos que separan los reinos humano y animal.
La mentira tiene las patas cortas, al decir una mentira nos estamos engañando. Para evitarlo el mejor consejo es el de Sócrates: “Conócete a ti mismo”.
Por qué mentimos. La famosa rima de Campoamor dice: “En este mundo traidor / nada es verdad ni mentira. / Todo tiene el color / del cristal con que se mira”. Es muy bonita, pero se puede usar para respaldar cualquier relativismo.
Podemos comparar esos versos con los de Antonio Machado: —“¿Tu verdad? / No: La verdad / Y ven conmigo a buscarla / La tuya, guárdatela”. —Toda conjetura es una pretensión de verdad que se cumplirá o no –es decir, que será verdadera o falsa – con absoluta independencia de quien la emita.
En el siglo XVII un sabio dominaba todo el saber de la época, hoy sólo hay especialistas que tienen el martillo de su conocimiento y que, por lo tanto, todo lo que pueden ver es un clavo. En un mundo tan traidor como complejo debemos poner en un altar a la verdad para construir el edificio que nos cobije a todos. Llevar encendida la antorcha de la verdad y no la de la mentira es lo que, tarde o temprano, nos hará libres.
Pues este seria el relato de estos doctores que han desengranado una a una todas y cada una de los tipos de mentiras y lo más importante, nos han dado un decálogo para cazar al que miente... En realidad no sé si es bueno saber todo esto o si por el contrario te puede llevar a analizar demasiado y en ocasiones meter la pata, lo que tengo claro es que a día de hoy no soy capaz de otra cosa que no sea analizar todas y cada una de las mentiras que creo que me dice día sí y día también. El día que sea capaz de pasar de ellas, de dejar de analizar, de dejar de desconfiar, probablemente seré mucho más feliz, pero como siempre digo: "La confianza hay que ganársela, no se regala".


jueves, 29 de septiembre de 2011

Stop agorafobia...

Llevo un tiempo desaparecida buscando soluciones a mi problema, alguna ayuda y me encontre con un grupo en el facebook. Este grupo se llama "Stop agorafobia", el nombre del grupo me gusto y la gente más. Hasta el día de hoy me paso todos los días leyendo historia tras historia de gente que sigue luchando para salir de la enfermedad, otra que ha salido y otras como yo que no saben en que etapa se encuentran. Hubo una historia en particular que me encanto, justamente es el creador del grupo y el que ha sacado hacia delante la asociacion contra la agorafobia.

"Como podréis imaginar, conozco un montón de casos de agorafobia pero, por supuesto, el que mejor conozco y os puedo narrar es el mío, intentaré condensar el relato… Espero que pueda serviros de ayuda...

Empezó un día de Nochevieja y estuve hasta el mes de abril completamente aterrado y perdido. Pensé que los mareos y la cefalea (que era constante e insoportable) eran producto de una contracción cervical en un primer momento, posteriormente que era algún problema del oído interno y finalmente convencido que era algo más serio (incluso me hice un TAC). Imagínate lo asustado que estuve, cada vez que salía a la calle creía que me caía al suelo. Pero no sólo por la calle, más adelante me agobiaba viajar en coche, autobús, metro, avión, entrar en grandes almacenes. Volvía a casa casi todos los días llorando por impotencia, porque no sabía que me ocurría.

Empecé a sospechar en la agorafobia porque cuando estaba en alguna casa, en mi despacho o inmuebles cerrados las sensaciones iban desapareciendo. Pero necesitaba que algún profesional me lo corroborara y, más difícil, me convenciera. Y, efectivamente, un gran psiquiatra me lo diagnosticó sin pestañear.

Empecé un tratamiento con ansiolíticos y antidepresivos que me dejaron durante un mes completamente KO. Y aquí empezó mi lucha personal cara a cara contra la agorafobia. Fui dejando la medicación poco a poco y no volví al psiquiatra. ¿Es la agorafobia realmente un trastorno psicológico? Lo comprobaría sin ninguna ayuda. Si era así, yo sería más fuerte que mi subconsciente y me juré que nunca más escaparía corriendo a un lugar seguro o que jamás volvería a casa llorando. Para mí ya era suficiente y si tenía que sufrir más sería para vencer…

Y así fue. Desde mi punto de vista la agorafobia se muere, paradójicamente, en la calle, enfrentándote a ella. La calle es sólo la calle, he viajado sólo por todo el mundo, soy hiperactivo, vitalista, tengo que seguir mi carrera, mi trabajo, seguir cantando y tocando la guitarra, continuar nadando todos los días, etc. Tiene que ser todo mejor que antes, no igual…

Y así fue como la vencí. Ya te digo que para mí no hay otra forma: terapia de choque. ¿Me quieres coartar la vida? No podrás hacerlo. Empecé a hacer vida normal, aunque seguía con esa sensación horrible de aturdimiento, de mareo, de irrealidad. Fui durante semanas por la calle aterrado, a veces tenía que mirar al suelo para seguir el camino. Estuve una tarde durante horas en el metro hasta que me convencí que no me pasaría nada nunca más. Cuando tenía que viajar fuera lo hacía en avión para convencerme de que lo podía superar. Pasaba tardes enteras en El Corte Inglés o en FNAC enfrentándome a mis fantasmas, hasta que éstos fueron desapareciendo poco a poco. Por mis cojones que iba a vencer, todo estaba en mi cabeza y sólo había empezado por una fuerte etapa de estrés por trabajo… pero nunca más. Me demostraría a mí mismo lo fuerte que puede ser una persona y la capacidad de sufrimiento y de superación que se puede atesorar…

Y ocurrió…

Hoy hago vida normal sin problema y he aprendido y mejorado muchísimo como persona. Me he hecho extremadamente sensible hacia todo y hacia todos, mucho más compresible con las personas y muchísimo más fuerte mentalmente, ya no le temo a nada. Cualquier pequeño detalle o momento lo saboreo al máximo: una puesta de sol en Ibiza (donde veraneo), un amanecer en la playa de Valencia, una canción, una caricia, un silencio… De todo se sacan puntos positivos y aunque lo he pasado horrible he crecido en sensibilidad y fuerza anímica…"



Espero algún día volver a mi vida de antes, se puede y este relato es muestra de ello.


...

 

martes, 13 de septiembre de 2011

Nunca recuerdo olvidarle

Y para compensar el flaco favor que me hago procuro, almenos, no idealizarnos.

Es por ello que cojo de vez en cuando el Gran Diccionario Enciclopédico Pajareo-Realidad/Realidad-Pajareo para encauzar todos esos recuerdos.

Resultado:

- Pre-traducción: "... fueron días con sabor a mordisquitos de chocolatinas (que comíamos sonrientes bajo mi manta), con sonido a aquellos fragmentos de baladas que me enviaba por mail, con el perfume a su olor impregnado en mi ropa..."

- Post-traducción: "Sí y al poco tiempo: había engordado tres kilos, la manta había quedado inservible,tuve que pasar por el sacrificio(nunca reconocido)de asistir al concierto ñoño del grupo de las baladas y por la sorpresa,cielosanto,de que era su madre quien le compraba la colonia"



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